Imágenes para tu empresa sin acabar con una reclamación

Equipo Divergentes Media

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Hay una carta que llega a bastantes pymes: un bufete que representa a un fotógrafo reclama una cantidad por una imagen publicada en la web de la empresa. La foto la cogió alguien de una búsqueda de imágenes hace tres años y nadie recuerda de dónde salió.

El buscador de imágenes no es un banco de imágenes. Es un índice de fotos que pertenecen a alguien.

Las cuatro situaciones posibles

  • Dominio público. Los derechos han expirado o se renunció a ellos. Uso libre sin condiciones.
  • CC0 o equivalente. El autor renuncia a sus derechos. Uso libre, atribución no obligatoria aunque siempre elegante.
  • Creative Commons con condiciones. Aquí hay que leer, porque no todas valen para una empresa.
  • Todos los derechos reservados. Necesitas licencia. Es el caso por defecto de cualquier foto que encuentres sin más información.

Las dos condiciones que hay que mirar

Dentro de Creative Commons, dos siglas deciden si puedes usar la imagen en tu empresa:

  • NC (no comercial). No puedes usarla en un contexto comercial, y la web de tu empresa lo es. Descártala.
  • ND (sin obras derivadas). No puedes recortarla, superponerle texto ni modificarla. Para una cabecera o una imagen de redes, es un problema.

Lo que sí sirve para uso empresarial sin complicaciones: CC0, CC BY y CC BY-SA. Las dos últimas exigen atribución, y la última además obliga a compartir las modificaciones bajo la misma licencia, lo que en la práctica rara vez molesta para una foto en una web.

Cómo se atribuye bien

«Foto de internet» no es atribución. Lo correcto lleva cuatro datos:

  • El nombre del autor tal como él lo indica.
  • El título de la obra, si lo tiene.
  • La licencia, con su nombre y versión.
  • Un enlace a la página original.

Puede ir en un pie discreto bajo la imagen o en una página de créditos enlazada. Lo que no vale es no ponerlo.

Dónde buscar

  • Wikimedia Commons: enorme, con la licencia claramente indicada en cada archivo. Muy fuerte en lugares, edificios, naturaleza y productos concretos.
  • Openverse: buscador que agrega varias fuentes con filtro de licencia.
  • Los bancos de fotos gratuitos tipo Unsplash o Pexels: cómodos, pero léete sus términos, que son suyos y no Creative Commons, y han cambiado con los años.

Un aviso sobre estos últimos y sobre cualquier foto con gente: que la licencia permita el uso no significa que tengas derechos de imagen de las personas que aparecen. Son cosas distintas, y usar una foto con caras reconocibles para promocionar tu producto puede ser un problema aunque la licencia esté bien.

Lo que hay que registrar

Esta es la parte que nadie hace y la que te salva si alguien reclama. Una hoja con una fila por imagen:

Archivo · URL de origen · Autor · Licencia · Fecha de descarga · Dónde se usa.

Cuesta un minuto por imagen y es la diferencia entre poder demostrar que actuaste de buena fe y no poder decir nada. Guárdala junto a los originales, y guarda los originales: la versión recortada de tu web no prueba nada.

La alternativa que casi siempre gana

Fotos propias. Tu equipo, tu taller, tu producto, tus instalaciones.

No tienen problema de licencia, comunican mucho mejor que una foto de archivo de gente sonriendo en una oficina que no es la tuya, y hoy cualquier móvil da calidad suficiente para web. Lo único que necesitas es luz decente y un rato.

Si además tienes a alguien que sepa retocarlas con GIMP, el resultado es indistinguible de un banco de imágenes y es tuyo.

Quién escribe esto

El equipo de Divergentes Media, consultora salvadoreña de software libre. Implantamos ERP, facturación electrónica y sistemas de gestión para empresas de Centroamérica, y escribimos aquí lo que aprendemos haciéndolo. Cómo evaluamos el software y qué intereses declaramos.

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