Qué servidor necesitas para autoalojar tu empresa

Equipo Divergentes Media

·

·

4 minutos de lectura
Portada del artículo: Qué servidor necesitas para autoalojar tu empresa

«¿Qué servidor necesito?» es la pregunta que más veces nos hacen y la que peor se responde en internet, porque casi siempre se responde con una tabla de requisitos mínimos. Los requisitos mínimos sirven para que el programa arranque, no para que tu empresa trabaje.

Aquí va una forma de calcularlo que se parece más a la realidad.

La regla que importa: usuarios a la vez, no usuarios

Una empresa de treinta personas no tiene treinta personas pulsando botones en el mismo segundo. Tiene, con suerte, ocho o diez trabajando de verdad al mismo tiempo, y esa es la cifra que dimensiona el servidor.

Una estimación gruesa que funciona: entre un cuarto y un tercio de la plantilla en el momento de mayor actividad. Si tu operación tiene picos claros —cierre de mes, hora punta del punto de venta— dimensiona para el pico, no para la media.

Qué pide cada pieza

Por orden de apetito:

  • Odoo. El más exigente, y su base de datos PostgreSQL también. Es el que marca el tamaño del servidor si lo tienes.
  • Collabora u OnlyOffice. Cada documento abierto es un proceso. Diez personas editando a la vez consumen bastante más de lo que la gente supone.
  • Nextcloud. Moderado en memoria, exigente en disco y en velocidad de disco.
  • Jitsi. Poca memoria, pero mucho ancho de banda. Es la pieza que hay que pensar en términos de red, no de servidor.
  • Vaultwarden. Prácticamente nada. Cabe en cualquier sitio.

De ahí sale la primera recomendación práctica: si vas a tener Odoo y Nextcloud con edición de documentos, sepáralos en dos servidores en cuanto puedas permitírtelo. Compiten por la misma memoria y en un pico se estorban.

Panel de Proxmox mostrando el consumo de procesador, memoria y almacenamiento de un servidor
Un panel de Proxmox con el consumo real de procesador, memoria y disco. Medir un mes con datos así vale más que cualquier tabla de requisitos. Captura: Proxmox Server Solutions / Wikimedia Commons, Public domain

Los tres errores de dimensionado

1. Ir justo de memoria

Es el error caro. Cuando la memoria se acaba, el sistema empieza a usar disco como si fuera memoria y todo se vuelve lento de una forma desesperante. El equipo concluye que «el programa va mal» y esa opinión no se revierte aunque luego lo arregles.

La memoria es lo más barato de ampliar y lo que más diferencia produce. No ahorres ahí.

2. Disco mecánico o almacenamiento lento

Las bases de datos sufren muchísimo con discos lentos. Un servidor con mucha memoria y disco lento rinde peor que uno modesto con disco rápido. Exige almacenamiento de estado sólido, sin excepciones.

3. Olvidar el espacio de las copias y del crecimiento

Los archivos de una empresa crecen todos los meses y nunca menguan. Calcula lo que ocupas hoy, multiplica por tres y esa es la cifra para dos años. Y recuerda que las copias necesitan su propio espacio, en otro sitio.

¿En la nube o en la oficina?

Casi siempre en la nube, y por una razón poco técnica.

Un servidor en la oficina depende de tu conexión a internet, de que no se vaya la luz, de que nadie lo apague para enchufar un ventilador y de que el sitio donde está no se inunde. En Centroamérica, además, hay que añadir la estabilidad eléctrica a la lista.

Tiene sentido tenerlo en la oficina cuando manejas volúmenes de archivos muy grandes a diario —vídeo, diseño pesado— y la conexión sería el cuello de botella. En ese caso, el servidor local con copias en la nube es la combinación razonable.

Cómo decidir sin adivinar

La ventaja de la nube es que el dimensionado deja de ser una apuesta.

  1. Empieza un escalón por encima de lo que creas necesitar. Durante el arranque hay migraciones e importaciones que consumen más que el uso normal.
  2. Mide durante un mes de trabajo real: memoria, procesador y disco en las horas punta.
  3. Ajusta. Si sobra, baja un escalón. Si falta, sube.

Ese mes de medición vale más que cualquier tabla de requisitos, incluida esta.

Lo que no es opcional

Al margen del tamaño:

  • Copias fuera del servidor, cifradas y con restauración ensayada. Está en copias de seguridad que de verdad se restauran.
  • Actualizaciones de seguridad, con alguien responsable por nombre y apellido.
  • Vigilancia del espacio libre. Un disco lleno tumba servicios sin avisar, y siempre pasa un domingo.
  • Acceso administrativo restringido, con clave y doble factor.

Un servidor grande sin esto vale menos que uno pequeño con esto.

Quién escribe esto

El equipo de Divergentes Media, consultora salvadoreña de software libre. Implantamos ERP, facturación electrónica y sistemas de gestión para empresas de Centroamérica, y escribimos aquí lo que aprendemos haciéndolo. Cómo evaluamos el software y qué intereses declaramos.

Seguir leyendo