El correo comercial es de las pocas cosas del marketing digital donde una pyme compite en igualdad con una empresa grande: llega a la bandeja de entrada de alguien que te dio su dirección, sin pagar por alcance.
También es donde más fácil es hacerlo mal de una forma que cuesta dinero, y no por el software.
Lo primero: separa dos cosas
Un sistema de envío tiene dos mitades y solo una es software.
- La herramienta, que gestiona listas, redacta el mensaje, programa el envío y mide. Esto sí puede ser libre y autoalojado.
- La entrega, que es el servicio que de verdad pone el correo en la bandeja del destinatario. Esto no conviene autoalojarlo.
El motivo es el mismo que para el correo corriente, pero peor: enviar quinientos mensajes de golpe desde un servidor nuevo y desconocido es el retrato exacto de un envío no deseado. Acabas en la carpeta de correo basura, y de ahí no se sale fácil.
Lo sensato es herramienta libre en tu servidor y un servicio especializado de entrega detrás. Cuesta poco y es la diferencia entre que te lean o no.
Las opciones
Mautic
- Licencia
- GPLv3
- Tecnología
- PHP y MySQL
- Para quién
- Quien necesita automatización, no solo envíos
- Peso
- Medio; pide atención
Mautic es el equivalente libre a las plataformas de automatización de marketing: segmentación, recorridos automáticos, puntuación de contactos, formularios y páginas de destino. Se integra con CRM y con tu web.
La advertencia honesta: es una herramienta potente y, por tanto, exigente. Necesita mantenimiento, tareas programadas bien configuradas y alguien que entienda lo que está montando. Si lo que quieres es mandar un boletín al mes, Mautic es un cañón para matar una mosca y vas a acabar odiándolo.
Listmonk
- Licencia
- AGPLv3
- Tecnología
- Un solo ejecutable y PostgreSQL
- Para quién
- Boletines y comunicaciones periódicas
- Peso
- Muy bajo
Listmonk hace una cosa y la hace muy bien: listas, plantillas, envío masivo y estadísticas. Es rapidísimo, cabe en cualquier servidor y se entiende en una tarde.
Para el noventa por cien de las pymes, esta es la respuesta correcta. No automatiza recorridos complejos, y es justamente lo que no necesitas al principio.
Dentro del ERP o del CRM
Odoo y EspoCRM traen envío de correo a listas. Si ya los usas y tus envíos son sencillos, empieza ahí: los contactos ya están y no duplicas la base de datos, que es el error más común en esto.
Lo que de verdad decide si funciona
Ninguna herramienta arregla esto, así que va antes que la elección:
- Consentimiento real. La gente tiene que haberse apuntado. Comprar listas o cargar todos los correos de tu bandeja no es marketing: es una infracción y además funciona fatal.
- Baja en un clic y que funcione. Si alguien quiere irse y no puede, te marca como correo no deseado y eso daña tu reputación de envío para todos los demás.
- Registros de autenticación del dominio bien puestos. Sin ellos, los grandes proveedores desconfían de tus envíos por sistema. Es lo primero que hay que configurar y lo que más se olvida.
- Una razón para abrirlo. Un boletín que no aporta nada se deja de abrir en tres envíos, y entonces el problema ya no es técnico.
Y los datos de quien te lee
Una lista de correo es una base de datos personales. Eso obliga a tenerla contemplada en tu política de privacidad, a poder borrar a alguien cuando lo pida, y a guardar constancia de cuándo y cómo se apuntó cada persona.
La ventaja de autoalojar aquí es concreta: esos datos son tuyos y no viven en un servicio ajeno. La contrapartida es que la responsabilidad también.
