Hay una diferencia entre que un servidor se caiga y que te enteres de que se ha caído. Entre las dos cosas suelen pasar horas, y quien te avisa casi siempre es un cliente o un empleado, que es la peor forma de enterarse.
Monitorizar es cerrar ese hueco. Y para una pyme no hace falta montar nada grande.
Los dos niveles
Saber que algo se rompió
Comprobar cada pocos minutos si el sitio responde, si el servicio está vivo, si queda espacio en disco. Y avisar cuando no. Esto es lo imprescindible y se resuelve con muy poco.
Saber por qué
Guardar el histórico de consumo —procesador, memoria, disco, tiempos de respuesta— para poder mirar atrás y entender qué pasó, o ver venir un problema antes de que ocurra.
La mayoría de las pymes necesitan el primero y creen que necesitan el segundo. Empieza por el primero.
Qué vigilar, en orden de importancia
- Espacio en disco. Es la causa número uno de caídas en servidores pequeños, y siempre ocurre en fin de semana. Avisa al 80 por cien, no al 95.
- Que el servicio responda, no solo que la máquina esté encendida. Un servidor vivo con la base de datos caída sigue respondiendo al ping.
- Que las copias se hayan hecho. Un aviso cuando no se ejecutan. Es el que más veces salva una empresa y el que menos se configura.
- Certificados a punto de caducar. Con treinta días de margen.
- Memoria y procesador sostenidos, no picos puntuales.
Fíjate en la tercera. Casi todos los sistemas de copia avisan cuando terminan bien y nadie lee ese correo. El aviso útil es el contrario: que alguien se entere cuando llevan tres días sin ejecutarse.
Las opciones libres
Uptime Kuma
- Licencia
- MIT
- Para qué
- Saber si algo se cayó y avisar
- Peso
- Mínimo
- Dificultad
- Muy baja
Para el noventa por cien de las pymes, esta es la respuesta y se acabó el artículo. Comprueba sitios web, servicios y certificados, y avisa por correo, Telegram o lo que uses. Se monta en media hora y cabe en cualquier sitio.
Un consejo que cambia mucho su utilidad: ponlo en un servidor distinto del que vigila. Un monitor que vive en la máquina que se cayó no avisa de nada.
Zabbix
Completo y veterano: vigila servidores, servicios, red y hardware, con histórico y alertas elaboradas. Si tienes varios servidores y alguien que lo mantenga, es sólido.
Para un solo servidor es desproporcionado. Montarlo «por si acaso» añade una cosa más que mantener.
Prometheus y Grafana
La combinación estándar para métricas e histórico, con paneles muy buenos. Es potente y tiene curva.
Tiene sentido cuando ya sabes que algo va lento y necesitas entender por qué. Como punto de partida, es empezar por el tejado.
El aviso que sirve
Un sistema que avisa mucho no avisa: el equipo aprende a ignorarlo en dos semanas. Tres reglas:
- Que llegue a una persona, con nombre, no a un buzón compartido que nadie mira.
- Por un canal que se mire fuera del horario. Un correo a las tres de la mañana no despierta a nadie; un mensaje al móvil, sí.
- Solo cosas accionables. Si al recibir el aviso no hay nada que hacer, ese aviso sobra.
Y una prueba honesta que casi nadie hace: provoca una caída a propósito un martes por la mañana y comprueba que el aviso llega y que alguien reacciona. Es el mismo principio que ensayar la restauración de una copia: lo que no se prueba, no funciona.
